TNR | TRABAJO CON COLONIAS DE GATOS

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No es nuevo, la realidad de los animales abandonados, ya sean perros o gatos ha llegado sin duda a una situación prácticamente de desborde. No existe rincón ni espacio en que no nos encontremos con ellos, en mejor o peor situación, con cuidadores o sin ellos, con más o menos suerte.

Los perros abandonados, en situación de calle, son de todos conocidos, no hay duda de su existencia, sin embargo la situación de los felinos en situación de calle es para algunos , si no para muchos , desconocida.

Existen estadísticas acerca de caninos, hay denominaciones para las distintas clases según vínculación con el ser humano a saber; con dueño y con supervisión, callejero, comunitario, de asistencia. Existen números , relación humano : can, en zonas urbanas , en zonas rurales, etc, sin embargo no hay ningún estudio que se refiera a las poblaciones felinas ya sean con dueño y mucho menos sin.

Y esto por qué? Una de las razones asumo es que no pocas administraciones urbanas (Municipalidades) no han querido reconocer la realidad de la existencia de felinos abandonados, ya sea por simple ignorancia, por flojera o por desinterés, entonces no hay registros, no se le toma el peso a la situación, no se hacen estudios poblacionales por sector. Nada de nada.

La realidad sin embargo dista mucho de ser un número sin importancia o de ser una situación controlada o de ser irrelevante. La cantidad de gatos sin dueño que habitan en nuestra ciudad puede bien ser bastante similar a la cantidad de perros, y en algunas zonas puede incluso superar ese número.

La mayoría de los gatos sin dueño, en situación de calle, son gatos ferales, ya sea porque se han asilvestrado con el paso del tiempo , o porque son descendencia de varias generaciones de gatos en situación de calle , que han logrado sobrevivir sin contacto directo con el humano.

A diferencia de los perros asilvestrados que se encuentran en zonas rurales o semi rurales, los gatos asilvestrados o ferales viven en las ciudades, con nosotros.

Las autoridades deben ser parte en el manejo tanto de perros como de gatos, en su control ético, ya sea directamente u ofreciendo las facilidades para que organizaciones o personas particulares con la intención y debido conocimiento puedan colaborar en esta, que es por cierto una tarea de todos.

Yo podría sin mucho esfuerzo nombrar cuatro pasos claves a la hora de diseñar planes de trabajo tendientes a establecer un programa de manejo y control de poblaciones felinas sin dueño.

1. Reconocer. Reconocer la existencia de los individuos en cada lugar. Es innegable que las colonias existen y que existen en cada rincón , edificio, sitio eriazo, demolición , estacionamiento de universidades, zonas de restoranes y en cualquier otro lugar con condiciones medianamente propicias para ellas.

2. Enfrentar. Enfrentar la situación de manera tal que podamos ofrecer a las organizaciones y personas particulares que manifiestan la intención de ayudar en estos casos, la colaboración para desarrollar estos proyectos entendiendo que esto será de gran beneficio no solo a estos gatos en particular, si no que también ayudará en conflictos con la comunidad y liberará en muchas ocasiones al propio Municipio de hacerse cargo de la gestión de dicha colonia.

3. Educar. Sin educación no hay nada, no sacamos nada con implementar el plan más progresista de control ético y desarrollarlo de la mejor manera si no somos capaces, como autoridad, de difundirlo y explicarlo a los demás miembros de la comunidad.

4. Proteger. Debemos en todo momento recalcar que todos y cada uno de los miembros de nuestra fauna urbana son sujetos de protección, que pueden o no gustarnos, que pueden o no causarnos en lo personal algún tipo de conflicto, cualquiera que este sea. Que no importando la situación particular de cada caso , cada individuo es sujeto de protección. Por lo que se deben respetar los controles éticos implementados y se deben dar las facilidades para que ellos se desarrollen en cualquier espacio.

El TNR (capturar – esterilizar – devolver) es el único método ético de control comprobado universalmente que resulta. Hay discusión respecto que las políticas de esterilización no reducen el número de animales en las calles. Es probable que así sea, pues es cierto que no importa cuantos animales, perros o gatos sean intervenidos , siempre hay una cantidad enorme de animales abandonados, colonias de gatos en todas las esquinas, etc, por lo que uno podría inferir que el número no se reduce. Faltan ciertamente otras leyes, políticas que sancionen el abandono, la cruza y reproducción, la venta de animales de raza, etc.

Sin embargo y con todo esto, los planes masivos de esterilización y por sobre todo el TNR si han probado ser de suma importancia para los animales que son intervenidos. Las colonias de gatos son grupos cerrados, en los cuales si logramos hacer este control a la totalidad de los miembros de ella, el resultado se ve reflejado no solo en esos gatos , si no también en la relación con el entorno y la comunidad. La gente es capaz de darse cuenta cuando un grupo de gatos es estable o si por el contrario hay camadas nuevas en cada estación. Esto es de suma importancia, pues para ser capaces de lograr una convivencia en armonía con los vecinos debemos ser capaces de entregar las herramientas necesarias para ello, y el TNR hace eso, mejora relaciones, y crea conciencia.