EL ESTIGMA DE SER FERAL

Ser un gato feral es sin duda una condición que causa no pocos conflictos. Los gatos no se pueden manipular, por ende se vuelven inmanejables en todo sentido. No son adoptables, Se dificulta su control reproductivo, su manejo para tratamientos, y cualquier otra cosa que signifique que la persona tenga que entrar en contacto directo con el gato. Solo en programas de TNR o con gente que se atreva a intervenir colonias o que se atreva a capturar ese gato o esos gatos para esterilizarlos es que se consigue una solución al tema del aumento del número de individuos en las colonias.

13227619_505433176324690_2247846783893087212_oTodo bien, cuesta pero no es imposible. Tal vez lo más difícil sea, cuando una persona no se atreve , no es capaz o no quiere “arriesgarse” a dicha empresa es que dada la escasa, o casi nula existencia de gente capacitada, con equipo y con ganas de intervenir colonias, se dificulte encontrar ayuda cuando la demanda de ella es infinitamente superior a la oferta,

La condición de feral aunque parezca increíble causa conflictos incluso entre quienes rescatan gatos, o se dedican al bienestar de ellos. Los ferales no son adoptables, es decir, son adoptables en condiciones en que la persona que decida abrir su hogar o espacio lo haga pensando en el gato y no en si mismo. A que me refiero con esto? Los gatos ferales pueden ser reubicados en casas bajo estrictas pautas de relocación, pueden vivir con otros gatos sin problemas, de hecho al ser territoriales, es muy improbable que una vez acostumbrado a un nuevo entorno decida salir más allá de su perímetro conocido y se apegue, más que un gato no feral a un determinado espacio, PERO, jamás será ese gato que la gente busca para interactuar con él. Los rescatistas hacen hasta lo imposible por socializar gatos huraños y ferales, huraños tal vez concordaría, ferales jamás. Soy de la firme convicción que un gato feral debe ser respetado y aceptado tal cual es, se debe respetar su personalidad y sus espacios. Un gato feral, salvo que se enferme y necesite tratamiento es un gato que requiere de muy poco, alimento, agua fresca a diario, un lugar donde resguardarse, respeto. Además, en mi experiencia, un gato feral se enferma poco, menos, no tengo la explicación técnica , será selección natural de haber nacido en la calle y sobrevivido así. Casi la forma de darse cuenta si algo les pasa es precisamente así, cuando no arrancan, cuando permanecen extrañamente más cerca.

Rescató un gato feral y “pensó” que lo podría socializar para entregarlo en adopción y falló porque el gato era feral-feral? Asuma, no lo condene a un jaula de por vida porque el encierro prolongado es lo que peor les hace, gatos encerrados por años en gatiles o jaulas de hogares “temporales” o de tránsito, encerrados como animales en los zoológicos, que no deben estar allí, en delfinarios y acuarios, en vitrinas. Un gato feral tampoco merece una vida de encierro por su condición.

Ser feral no debiera ser un estigma, solo debiera ser una característica, que no debiera influir en el trato que le damos a ese gato. Sigue siendo un gato, hace prácticamente lo mismo que cualquier otro gato, es hermoso como todos los gatos. Posee todas las características por las cuales amamos a los gatos, y posee una característica extra que no debiera ser la que los condene.